Basta de eufemismos, analogías, metáforas y alegorías.
Un día, una vez, en algún momento, las cosas, por su nombre. VERDAD-MENTIRA-DOLOR-AMOR-CRECER-
ENVEJECER-SUFRIR-GOZAR-MORIR-NACER.
"La poesía resiste la mediocridad del medio ambiente, es futuro".
Hacia el mercado de los sueños salí con la listita de las compras en la mano. Me detuve en la góndola de las cosas lindas para el alma. Y me llevé, dos puntos:
Hoy me detuvo por primera
Su calvicie revoltosa por las ideas que guarda del lado de adentro apareció anoche en la pantalla de mi televisor. Ahí está él, inspirador inspirado, llegando a tiempo, para decir: "El siglo ha pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio. Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones: en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil ni será programada por la computadora; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas; la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar, y disfrutará del vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega; los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas y los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero; el mundo estará en guerra contra la pobreza , no contra los pobres; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero". Por desgracia para los oportunistas, hace ya muchos años que Eduardo Galeano está en campaña.
"Mi temperamento no es apto para todo público" le dije como si se tratara de la última de ciencia ficción. Mientras, caminábamos al costado de las vías del tren por la vereda de la nueva plaza seca con sillones BKF. Me contestó con una mirada irrefutable, esas que sólo lanzan quienes verdaderamente te conocen. Y entonces entendí que no puedo engañar a todo el mundo. Que visto repeticiones en casi todos mis aspectos. Que a veces la búsqueda de la singularidad resulta sumamente vulgar. No sé por qué me cuesta entender que soy apenas común, y que eso no es lo verdaderamente grave.

Quiero despertar en una habitación de empapelado floreado y que una pared se descascare por la humedad. Que toquen la puerta y me entreguen una carta sin remitente. Que el sobre esté pegoteado y romperlo. Que caiga una foto y en su ventanal reverso sólo diga "c'est tu qui m'encourage". Ducharme con agua caliente, que suene Edith Piaf en un disco rayado y gritar con agua en la boca "Io so che ti sogno". Dar un salto y atender el teléfono con el cuerpo goteando. Preguntarte "¿ets el teu?" para sólo escucharte decir "sí, sóc jo". Y descubrir si podemos comprenderos a pesar de los idiomas.
¿Será porque aprendí todo al revés que hoy piso con las manos y saludo con los pies? El mundo se me dio vuelta. Me cansa un poco que hablen de mi fortaleza y coraje, o de mi claridad. Rescato de esa clase de dolores que no tienen vuelta atrás, que te obligan a sacar la cabeza por la ventana y no esconderla bajo la tierra. El misterio es una linda vida. Sobre todo si empezamos a vivirla en felicidad para alguna vez poder convertirnos en momento, y no al revés.
De haber podido le hubiese pedido, suplicado tal vez, que no manejara hasta ahí. Que no amargara el paseo por Miraflores con la historia del Puente Villena Rey. ¿Qué otra cosa, sino una conexión de dos extremos en cualquiera de sus puntos,
Siento que vamos a perdernos entre tanta estupidez. Por no saber elegir. Por no valorar el poder elegir.
Hay dance, mod, beats, darks. Rock y house. No basta la cumbia. Aburre la electrónica. Entonces, cierto que el tango está bueno. Porque los abuelos siempre saben. Y de ellos: ginebra, ron, gin, whisky y añejo 8 hermanos. ¡Salud!. Pero tampoco. Entonces vinos, pero ni tintos ni blancos, espumantes, burbujeantes, energizantes. Y menos. Probemos las drogas: naturales, verdes, de hojas con y sin pinches. Cocinemos vivo a San Pedro. Tal vez hongos. Fríos, calientes, con agua, diluidos. Entonces cocaína, aspirina, bencina, y una oda al resto de las inas. Y con todo eso, a fuego moderado, cocinamos amores salpicados con decepciones, y a no olvidarse esa pizca de confusas emociones. De postre algún triunfo. O fracaso, que acá todo tiene el mismo gusto. Nada, nunca nada, parece alcanzar. Siempre, lejos siempre, la calma en la ciudad.
Dejé del otro lado mi ingenuidad fulera y rocosa. El mejor lugar para ocultar esa verguenza es el fondo salado del mar. Con su belleza superficial esconde el silencio y la oscuridad absoluta. Necesaria. Me desprendí de los sueños cortos, de la magia asesina que alberga la esperanza individual. Tiré la oportunidad de dar, en ocasiones, oportunidades, porque entiendo que ciertas cuestiones, sobre todo las que tienen que ver conmigo, no pueden ir de la mano con algo tan impreciso, efímero y calculado. Crucé el túnel de rocas. Y pedí por fin un deseo.

"Usted no tiene mensajes nuevos". 
"el espesor de la prosa crónica rompe con esta forma supuestamente transparente de la prosa periodística que está organizada para hacerte creer que no hay nadie que mira y cuenta". MARTIN CAPARROS.
"Me gusta pensarme como alguien que le gusta darse baños en piscinas llenas de inteligencia ajena, de cultura ajena, de sabiduría ajena. Cuanto más ajena, mejor". PEPE MUJICA.